Los cumpleaños en FEZIA

Han pasado ya cuatro meses desde nuestra apertura como Centro de Ocio Infantil en Familia. Han sido ya cientos las familias que han pasado por nuestra FEZIA, pero todavía muchos zaragozan@s nos siguen llamando y preguntando porqué son diferentes nuestros cumpleaños…

Vamos a ello.

Todavía no sabemos si somos o no un chiquipark, porque, claro que tenemos piscina de bolas e hinchable, pero no es lo más importante… Y tenemos zona de juegos, y una gran cafetería para los padres, pero es que también tenemos un desierto y una pirámide por dentro… Y una Jaima con alfombras y puffs… Y una calle árabe y su plaza… Y tenemos monitoras de campamento (sí, de campamento…, ¿quién no recuerda los juegos de campamento?)… Y hacemos microteatro y cuentacuentos, porque el teatro lo es todo para el hombre.

Y hombres y mujeres en el futuro van a ser nuestros niñ@s.

Nuestra sesión en FEZIA para los cumpleaños son de tres horas de duración (salvo la tarde de los sábados que es de 2 horas y media, a partir del 1 de enero). Cada grupo lleva su monitora durante toda la sesión, y será ella quien se encargue de adecuar los juegos y actividades a la edad del grupo y a las ganas de participar que los niños tengan. Los recibe, los cuida e interactúa con ellos y los devuelve a sus padres al finalizar la sesión.

En FEZIA se merienda cada tarde. Tenemos cocina y cocinera en las instalaciones y por lo tanto nuestras hamburguesas o pizzas se cocinan en el momento, y son suministradas por empresas de primera calidad de Zaragoza. Sabemos lo importante que es para los padres este tema. Lo mismo las patatas fritas, el dulce o las bebidas que van en el menú.

Cada mes cambiamos las obras de teatro y añadimos juegos nuevos. Cada día renovamos nuestras ilusiones por que que sea toda la familia la que disfrute con comodidad de los cumpleaños infantiles. No hacemos actividades que requieran filas, esperas o disgustos… Tratamos que todos jueguen a la vez, que todos aprendan a la vez y también que todos sean libres un rato a la vez para explorar sol@s la pirámide o jugar en la arena…

Y si, se puede traer la tarta de la mamá, o ser sólo dos en el cumple, o que sea cumple de adultos, o hacer el bautizo en FEZIA o venir con el cole de visita… En FEZIA todo es posible gracias a vuestras ganas de disfrutar y al trabajo de nuestras monitoras y personal.

Gracias por vuestra fenomenal acogida…

cumple

¿Porqué Egipto, Oriente, el desierto (II)…?

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Pocos marcos geográficos y culturales tienen tantas posibilidades de atracción para niños y adultos como los que ofrecen las civilizaciones antiguas, y entre ellas quizá sea Egipto, sus templos, los desiertos, las leyendas que nos han llegado, la más potente.

La cinematografía, los medios de comunicación, los escritores y dibujantes de cómics recurren habitualmente a estos paisajes para ambientar sus obras. En la mente de todos los lectores está sin duda la trilogía de Indiana Jones que abrió en su momento un nuevo género cinemtográfico. Pero también cabe destacar la saga de películas de La Momia (Universal Pictures, 1999) y su traslado a atracción espectacular en en los Universal Studios de Orlando son una muestra… O el dibujante belga Hergé, quien en su serie de Tintín también ha recurrido a este contexto (“Los Cigarros del Faraón”) para ambientar una de sus aventuras.

Y no podemos obviar la potencia de la factoría Disney: Aladdin y la inclusión de Yasmine en el olimpo de Princesas Disney.

En España la aparición de Tadeo Jones y su breve filmografía (Las aventuras de Tadeo Jones y La Mano de Nefertiti, Tadeo Jones 2 se estrenará en 2017…) también pone de relieve las posibilidades de ocio infantil que tiene una sabia mezcla de aventura, cultura y fantasía…

Hace muchos años, en uno de nuestros viajes tuvimos la oportunidad de pasar un día en los Universal Studios de Hollywood, recién creada la inicial atracción de La Momia. En aquel momento no era más que un recorrido a pie en fila que se hacía libremente por un decorado interno que recreaba galerías y corredores de una pirámide. Apenas arena, cajas, esqueletos y poco más…. Muy diferente de la millonaria inversión actual. Pero ya entonces nos llamó la atención el magnetismo que para los niños tiene pensar que están en una pirámide, andar entre momias, pisar bichos, explorar…

En la misma linea de aventuras y fantasías, el maravilloso y evocador paisaje de Oriente viene perfectamente retratado en la película que citábamos antes de Disney: Aladdin. Cada plano urbano, cada dibujo hacen volar la imaginación a lugares remotos, lejanos y llenos de posibilidades, donde la imaginación de los niños anida sin esfuerzo alguno. Aladdin y Yasmine vuelan en la alfombra, el genio hace y deshace, y Jafar es un malvado épico…

Disney Paris ha plasmado todo ese mundo en la parte del parque temático conocida como Adventureland, donde en zonas como el Agrabah café o el Pasaje encantado de Aladdin, se vuelca toda la magia comentada. Y de ahí también  bebimos, modestamente, a la hora de captar ideas para ambientar FEZIA.

La necesidad de un aula como espacio de encuentro donde poder impartir breves piezas culturales, realizar cuentacuentos, o sencillamente aplacar ánimos infantiles siempre estuvo presente. Se aprende jugando y se puede jugar aprendiendo. Quizá el juego siempre ha sido y será vehículo de aprendizaje donde socializamos y nos relacionamos. En los niños es vital, y los adultos siempre queremos regresar al juego.

La Jaima cumple ese precepto: en FEZIA se aprende a conocer lo antiguo. A los niños se les habla de Egipto, de Momias, de faraones, del Nilo, de Oriente, de zocos,  de la diversidad… Y aunque sólo sean unos minutos, la vivencia posterior del juego en recreaciones ad hoc, refuerza las nociones recibidas.

Y por fin nuestro desierto… Huesos, antiguedades, pistas enterradas y arena para jugar a cualquier edad…

Eso es FEZIA: un trocito de todo aquello, aquí… En Paseo Echegaray y Caballero 170.

 

 

FEZIA: Un proyecto familiar… (I)

Hola, empecemos por el principio… Somos una pareja normal con tres niños. Tenemos nuestros trabajos normales que nos ocupan junto a los niños, casi todo el día…

Hemos viajado mucho antes de los niños, visitado lugares encantadores, disfrutado de maravillas únicas y fotografiado monumentos singulares. Viajar con niños no es imposible, claro que no, pero lo dificulta. Desde su llegada, los viajes se circunscriben a nuestro hermoso país quedando los lejanos lugares relegados a una espera paciente y fantasiosa.

Por supuesto que como padres, y aprovechando el soporte y empuje de un libro, una película o un vídeo musical les hablamos de Oriente, de África, de Asia, de lo que como futuros viajeros el mundo les ofrece… Pero no es tangible.

Y los niños necesitan tocar…

Lo más parecido a conocer “otros mundos y culturas” han sido las incursiones en los parques temáticos donde de alguna manera la imaginación encuentra vehículos para viajar en pos de otras civilizaciones y culturas.

En paralelo a estas ideas hemos recorrido como tú, amable lector, todos los lugares posibles de nuestra Zaragoza para celebrar cumpleaños infantiles: desde centros comerciales, a pequeños “chiquipark” de barrio; de fiestas organizadas por Boy Scout en parques a locales de alquiler sin nada que ofrecer…. Hemos comido sandwich de chorizo en bandeja de metal y bebido refresco de litrona… Y todo está bien. Cuando te juntas por ellos y con los amigos, todo está bien.

Y lo mismo para las cenas de clase, de grupo de amigos con niños en edades similares o de familia con muchos niños… ¿Dónde vamos sin molestar…?

Pero siempre, al acabar las reuniones y cumpleaños, hablábamos de lo mismo: ¿es que no hay un sitio en Zaragoza para estas reuniones…? Un sitio pensado para las familias, para que los niños jueguen todo el rato, para que los adultos estén cómodos, para que además de juego, haya fantasía… Para conocer jugando, para jugar viajando… Algo diferente…

Y en los últimos años fue creciendo nuestra determinación a  dar el paso, a arriesgar tiempo y dinero en el proceloso mundo de los proyectos. A apostar por gente joven y facilitarles un puesto de trabajo, a crear empleo, a crear ilusiones, a construir un “algo” donde las familias se puedan juntar para celebrar cumpleaños infantiles de otra manera. Un lugar donde poder cenar varias familias con niños y que resulte mágico para todos, diferente….

Y ese fue el germen de FEZIA.